Neuralgia del glosofaríngeo: el dolor desconocido que inicia en la garganta

Neuralgia del glosofaríngeo: el dolor desconocido que inicia en la garganta Dolor punzante en la garganta, oído o lengua. Episodios que se sienten como una descarga eléctrica al tragar, hablar o toser. Si esto te suena familiar, podrías estar frente a una neuralgia del glosofaríngeo. ¿Qué es y qué lo causa? Es un trastorno neurológico poco común pero muy doloroso, que afecta al nervio glosofaríngeo, encargado de sensaciones en la garganta, lengua y oído. Al igual que en la neuralgia del trigémino, la causa más frecuente es la compresión del nervio por una arteria cerca de su origen en el tallo cerebral. Esto genera una irritación que desencadena episodios de dolor súbito y severo. ¿Cómo se siente? Dolor unilateral en garganta, oído o base de la lengua Episodios intensos pero breves, de segundos a pocos minutos Se desencadena al tragar, hablar o estornudar Puede asociarse a desmayos por reflejo vasovagal en casos graves Diagnóstico El diagnóstico es clínico, basado en los síntomas y antecedentes. Puede apoyarse con resonancia magnética para descartar compresiones vasculares o tumores. Opciones de tratamiento Medicamentos anticonvulsivos como carbamazepina Microdescompresión vascular si no hay respuesta a fármacos Procedimientos mínimamente invasivos para bloquear el nervio en casos seleccionados Aunque poco conocida, la neuralgia del glosofaríngeo tiene soluciones. Si vives con dolor en la garganta sin causa aparente, una consulta especializada puede marcar la diferencia. En Neurofacial contamos con un equipo experto en dolor facial y técnicas de vanguardia para ayudarte a recuperar tu bienestar. Agenda tu valoración hoy.
Tu rostro se mueve sin control. Hablemos de Espasmo Hemifacial.

Tu rostro se mueve sin control. Hablemos de Espasmo Hemifacial. ¿Notas que uno de tus ojos parpadea de forma involuntaria? ¿O que un lado de tu cara se mueve sin que tú lo controles? Podrías estar experimentando un espasmo hemifacial, un trastorno neurológico que, aunque benigno, puede afectar significativamente la calidad de vida. ¿Qué es el espasmo hemifacial? Es una condición en la que los músculos de un solo lado del rostro se contraen de forma involuntaria y repetitiva. Inicia frecuentemente alrededor del ojo y puede extenderse a otras partes de la cara como la boca o la mandíbula. ¿Qué lo causa? En la mayoría de los casos, el espasmo hemifacial es causado por la compresión del nervio facial por una arteria en su origen dentro del cráneo. Esta presión constante irrita el nervio y provoca contracciones anómalas. Síntomas que podrían alertarte Parpadeo involuntario en un solo ojo Contracciones en mejilla o comisura labial Episodios que aumentan con el estrés o el cansancio Sensación de tensión facial Aunque no es doloroso, puede generar incomodidad social, dificultad para conducir, leer o realizar actividades cotidianas. Diagnóstico El diagnóstico es clínico, pero se confirma con estudios de imagen como la resonancia magnética para identificar la compresión vascular. Tratamiento Toxina botulínica: inyecciones periódicas que relajan los músculos afectados. Microdescompresión vascular: cirugía que separa el vaso sanguíneo del nervio facial. Es altamente efectiva y duradera cuando está indicada. El espasmo hemifacial tiene solución. Si experimentas estos movimientos involuntarios, no lo ignores. En Neurofacial, contamos con tecnología de diagnóstico avanzada y tratamientos efectivos para ayudarte a recuperar el control de tu rostro y tu calidad de vida. Agenda tu consulta hoy.
¿Experimentas mareos repentinos? Hablemos del Síndrome de Ménière

¿Experimentas mareos repentinos? Hablemos del Síndrome de Ménière Imagínate estar de pie y, de repente, sentir que todo a tu alrededor empieza a girar. El suelo se mueve, pierdes el equilibrio, te zumban los oídos, y además te cuesta escuchar bien. Esto no es una simple descompensación: podría ser síndrome de Ménière. Aunque no es una enfermedad muy conocida, quienes la padecen saben lo incapacitante que puede ser. En este artículo te explicamos en términos sencillos qué es el síndrome de Ménière, cómo se siente, por qué aparece y qué tratamientos existen. ¿Qué es el síndrome de Ménière? Es un trastorno crónico del oído interno que afecta el equilibrio y la audición. Se caracteriza por la acumulación anormal de líquido dentro del oído, lo que interfiere con las señales que envían los nervios hacia el cerebro. El resultado: episodios impredecibles de vértigo, pérdida auditiva, presión en el oído y acúfenos (zumbidos). Síntomas que podrían alertarte El síndrome de Ménière se manifiesta a través de crisis o ataques que pueden durar de 20 minutos a varias horas. Durante esos episodios, una persona puede experimentar: Vértigo intenso: sensación de que todo da vueltas, incluso estando quieto Pérdida de audición: especialmente en frecuencias bajas o medias Zumbido en el oído (acúfeno): como un pitido o un ruido de fondo constante Sensación de presión o taponamiento en el oído afectado Náuseas y vómito en los casos más severos Entre una crisis y otra, los síntomas pueden desaparecer o volverse más leves, pero con el tiempo la audición puede deteriorarse de forma permanente. ¿Qué lo causa? Aún no se conoce con certeza la causa exacta, pero se ha asociado a: Problemas en la regulación de líquidos en el oído interno Alergias Infecciones virales previas Predisposición genética Migraña En algunos casos, el síndrome puede aparecer junto con otras enfermedades neurológicas o del equilibrio. ¿Quiénes lo padecen? Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común entre los 40 y 60 años. Se presenta tanto en hombres como en mujeres, y suele aparecer en un solo oído, aunque en casos menos frecuentes puede afectar ambos. No es una enfermedad contagiosa, pero sí puede afectar significativamente la calidad de vida si no se trata adecuadamente. ¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico se basa en una combinación de factores: Historia clínica detallada: descripción de los síntomas y duración de las crisis. Audiometría: prueba para evaluar la pérdida de audición. Pruebas vestibulares: para valorar el equilibrio. Resonancia magnética: en algunos casos, para descartar otras causas neurológicas. Es fundamental que el diagnóstico sea realizado por un especialista en neurocirugía, ya que otros trastornos pueden parecerse al síndrome de Ménière. ¿Tiene tratamiento? Sí. Aunque no existe una cura definitiva, el síndrome de Ménière puede controlarse con tratamientos personalizados, que buscan reducir la frecuencia y gravedad de los episodios. Tratamientos médicos Dieta baja en sal: para controlar la retención de líquidos Diuréticos: para disminuir la presión en el oído interno Medicamentos antivertiginosos: para aliviar el vértigo durante las crisis. Rehabilitación vestibular: ejercicios que ayudan al equilibrio. Tratamientos quirúrgicos o intervencionistas Cuando los síntomas no responden al tratamiento médico, pueden considerarse opciones como: Inyecciones intratimpánicas de corticoides o gentamicina. Cirugía descompresiva del saco endolinfático. Neurectomía vestibular o laberintectomía (en casos extremos). Cada tratamiento se elige en función de la severidad del caso y las condiciones de salud de cada paciente. ¿Se puede vivir bien con síndrome de Ménière? Sí. Con el diagnóstico correcto, un seguimiento constante y tratamiento adecuado, la mayoría de las personas logra controlar los síntomas y llevar una vida funcional. Lo importante es no ignorar los primeros episodios y buscar atención especializada. El equilibrio, la audición y la estabilidad emocional están estrechamente conectados. Tratar el síndrome de Ménière de forma integral mejora no solo el oído, sino la calidad de vida en general. Estamos para atenderte y ayudarte en Guadalajara, Jalisco. Nos encuentras en Torre Médica de Hospital San Javier consultorio 526. Mándanos un mensaje y agendemos tu cita hoy.
Neuralgia del Trigémino: ¿Te duele el rostro sin razón aparente?

Neuralgia del Trigémino: ¿Te duele el rostro sin razón aparente? Un dolor súbito y punzante en la cara, como si fuera una descarga eléctrica. Tan intenso que puede impedirte hablar, comer o incluso sonreír. Así se manifiesta uno de los trastornos más dolorosos conocidos: la neuralgia del trigémino. Pero ¿qué es exactamente esta condición? ¿Por qué aparece? ¿Y cómo se trata? En este artículo te explicamos de forma clara qué es la neuralgia del trigémino, cómo reconocerla y qué opciones existen para aliviar el dolor. ¿Qué es la neuralgia del trigémino? La neuralgia del trigémino es un trastorno que afecta al nervio trigémino, responsable de transmitir las sensaciones del rostro al cerebro. Este nervio tiene tres ramas que cubren diferentes zonas: frente y ojo, mejilla y nariz, y mandíbula. Cuando hay presión, irritación o daño en este nervio, puede generar episodios de dolor facial intenso y repentino, incluso con un simple roce o movimiento. ¿Cómo se siente este dolor? Las personas que lo padecen lo describen como: Una punzada o descarga eléctrica en la cara. Dolor agudo y breve, que aparece de forma inesperada. Episodios que duran segundos o minutos, pero se repiten durante el día. Dolor unilateral (afecta solo un lado del rostro). Hipersensibilidad: actividades normales como cepillarse los dientes, hablar o el viento en la cara pueden desencadenarlo. Es un dolor que va más allá de lo físico: puede generar ansiedad, afectar el sueño y limitar actividades cotidianas. ¿Qué causa la neuralgia del trigémino? En la mayoría de los casos, el problema ocurre porque una arteria o vena comprime el nervio trigémino cerca de su origen en el cerebro. Esta presión daña la cubierta del nervio (mielina) y provoca que las señales eléctricas se disparen de forma anormal. Otras causas menos comunes pueden ser: Esclerosis múltiple. Tumores cerebrales. Malformaciones vasculares. Secuelas de cirugías o traumatismos. A veces, no se identifica una causa clara, y se le llama neuralgia del trigémino idiopática. ¿Quiénes pueden padecerla? Este trastorno puede afectar a cualquier persona, pero es más común en: Adultos mayores de 50 años Mujeres (más frecuentemente que hombres) Personas con antecedentes neurológicos Aunque es menos frecuente en jóvenes, también puede presentarse, especialmente si hay alguna condición neurológica previa. ¿Tiene tratamiento? Sí. Y lo más importante: existen opciones eficaces para controlar e incluso eliminar el dolor. El tratamiento depende del origen del problema y de la intensidad de los síntomas: Tratamiento médico El primer paso suele ser el uso de medicamentos anticonvulsivos como la carbamazepina o gabapentina, que ayudan a reducir la actividad anormal del nervio. Tratamiento quirúrgico Cuando los medicamentos no son suficientes o dejan de funcionar, existen técnicas quirúrgicas altamente efectivas, como: Descompresión microvascular: se separa la arteria que presiona el nervio. Es una cirugía precisa y de alto nivel. Rizotomía: procedimientos que lesionan selectivamente el nervio para bloquear el dolor. Radiofrecuencia o radiocirugía: técnicas mínimamente invasivas, sin necesidad de abrir el cráneo. La elección del tratamiento ideal debe hacerse en consulta con un neurocirujano especializado, que evalúe cada caso de forma individual. ¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico de la neuralgia del trigémino se basa en la historia clínica detallada y una exploración neurológica completa. En muchos casos, se complementa con estudios de imagen como la resonancia magnética, para detectar si hay compresión del nervio por una arteria o presencia de otra causa. Un diagnóstico oportuno permite ofrecer un tratamiento más preciso y eficaz. La neuralgia del trigémino no es un dolor común. Es un padecimiento real, intenso y limitante. Pero con la atención médica adecuada, es posible recuperar la calidad de vida. Si tú o alguien cercano experimenta dolor facial súbito, punzante y sin causa aparente, es importante acudir con un especialista. Ignorar los síntomas o automedicarse solo retrasa el alivio. La neurocirugía moderna ofrece alternativas avanzadas y seguras para tratar este trastorno. Vivir sin dolor sí es posible. No tienes porqué vivir con dolor. Estamos para atenderte y ayudarte en Guadalajara, Jalisco. Nos encuentras en Torre Médica de Hospital San Javier consultorio 526.
Dolor facial que afecta mandíbula y oído: causas y soluciones desde la neurocirugía

Dolor facial que afecta mandíbula y oído: causas y soluciones desde la neurocirugía. ¿Sientes un dolor constante o punzante en un lado de la cara que se extiende hacia el oído o la mandíbula? ¿Has visitado al dentista, pero no encuentran la causa? El dolor facial puede tener múltiples orígenes, y no siempre se trata de un problema dental o del oído. En algunos casos, el origen está en los nervios que transmiten la sensibilidad facial. ¿Qué tipo de dolor estamos hablando? Algunos pacientes describen el dolor como: Un ardor o punzada que va de la mandíbula al oído. Sensación eléctrica al masticar, hablar o cepillarse. Dolor que aparece y desaparece de forma impredecible. Hipersensibilidad al tacto en ciertas zonas de la cara. Este tipo de síntomas pueden estar relacionados con neuralgias craneales como: Neuralgia del trigémino. Neuralgia del glosofaríngeo. Neuralgia auriculotemporal. También pueden deberse a compresiones nerviosas, malformaciones vasculares o tumores pequeños que afectan las ramas sensoriales del cráneo. ¿Por qué se confunde con otros diagnósticos? El dolor facial puede parecer dental, mandibular o de oído, por eso muchas personas visitan primero al odontólogo u otorrinolaringólogo. Cuando no se encuentra causa local, es momento de pensar en un origen neurológico. Los signos de alarma que deben hacerte considerar una valoración con neurocirujano son: Dolor unilateral (de un solo lado). Dolor que se desencadena con el tacto o el movimiento. Sensación de corriente eléctrica o ardor. Dolor que no responde a analgésicos comunes. Episodios que van aumentando en frecuencia o intensidad. Diagnóstico El diagnóstico se basa en una exploración neurológica especializada y, si es necesario, estudios de imagen como resonancia magnética de cráneo y base de cráneo para detectar compresiones, malformaciones o lesiones. En Neurofacial, somos un centro especializado en el diagnóstico y tratamiento del dolor facial de origen neurológico. Nuestro enfoque combina experiencia quirúrgica con manejo multidisciplinario para lograr un alivio real y duradero. ¿Qué tratamiento existe? Dependiendo de la causa identificada, el tratamiento puede incluir: Medicamentos neuromoduladores (como gabapentina o carbamazepina). Infiltraciones o bloqueos nerviosos guiados por imagen. Cirugía de descompresión microvascular (cuando hay un vaso que comprime un nervio). Radiofrecuencia o rizotomía (para casos refractarios). El tratamiento es personalizado y busca mejorar tu calidad de vida sin generar efectos secundarios innecesarios. No ignores el dolor. El dolor facial que afecta la mandíbula y el oído, cuando persiste o se intensifica, no es normal. Tampoco debes acostumbrarte a vivir con él. En Neurofacial, nuestro objetivo es ayudarte a identificar el origen exacto de tu dolor y ofrecerte un tratamiento seguro, efectivo y humano.
Zumbido constante en el oído: ¿cuándo acudir con un neurocirujano?

Zumbido constante en el oído: ¿cuándo acudir con un neurocirujano? Escuchar un zumbido en el oído sin que haya ningún sonido externo es más común de lo que se cree. Este fenómeno se conoce como tinnitus o acúfeno, y puede presentarse como un pitido, silbido, zumbido o sonido metálico que solo la persona percibe. Aunque muchas veces tiene causas benignas, hay ocasiones en las que el zumbido puede estar relacionado con una alteración neurológica que requiere atención especializada. ¿Qué es el tinnitus? El tinnitus no es una enfermedad en sí, sino un síntoma. Puede ser consecuencia de diferentes condiciones del oído, del sistema auditivo o incluso del cerebro. Algunas personas lo describen como un sonido leve y tolerable, mientras que en otros casos es tan intenso que interfiere con el sueño, la concentración o la calidad de vida. ¿Qué lo causa? Entre las causas más comunes del tinnitus están: Exposición prolongada a ruidos fuertes Infecciones de oído Envejecimiento del sistema auditivo Tapones de cerumen Uso de ciertos medicamentos ototóxicos Sin embargo, en algunos pacientes, el zumbido puede ser una señal de una compresión del nervio auditivo o de un tumor benigno como el schwannoma vestibular (también conocido como neurinoma del acústico). Principales transtornos pituitarios Debes considerar una evaluación especializada si el zumbido se presenta con alguno de los siguientes síntomas: Pérdida progresiva de la audición. Zumbido solo en un oído (unilateral). Sensación de presión en el oído. Episodios de vértigo o desequilibrio. Dificultad para entender las palabras, especialmente en ambientes ruidosos. Estos síntomas pueden indicar que el problema no está solo en el oído, sino en el trayecto del nervio auditivo o en estructuras cerebrales cercanas. Diagnóstico El primer paso es una evaluación auditiva completa (audiometría), seguida de estudios de imagen como la resonancia magnética cerebral con énfasis en el ángulo pontocerebeloso, donde suelen ubicarse los tumores que afectan el nervio auditivo. En Neurofacial, contamos con un equipo especializado en el diagnóstico de condiciones que afectan los nervios craneales y estructuras del oído interno desde el punto de vista neurológico. Tratamiento y rol del neurocirujano El tratamiento depende de la causa. Cuando hay un tumor benigno como un schwannoma vestibular, el abordaje puede incluir: Observación con seguimiento periódico. Cirugía microquirúrgica. Radiocirugía (cuando el tamaño y ubicación lo permiten). En otros casos, el tratamiento se enfoca en controlar el síntoma mediante terapias auditivas, manejo del estrés o medicamentos específicos. ¿Debo preocuparme? No todos los casos de tinnitus requieren cirugía ni son graves, pero identificar la causa con precisión es clave. Si el zumbido es persistente, unilateral o se acompaña de pérdida auditiva o mareo, es momento de consultar a un especialista. En Neurofacial, te ayudamos a encontrar el origen del problema y a decidir el tratamiento más adecuado para tu caso.
¡Hola mundo!
Bienvenido a WordPress. Esta es tu primera entrada. Edítala o bórrala, ¡luego empieza a escribir!