¿Te han dicho que ya no hay nada qué hacer por tu parálisis facial?
Conoce las técnicasa de microcirugía y reanimación que están devolviendo
la función y confianza a cientos de pacientes.
Recibir un diagnóstico de parálisis facial o sufrir un trauma que afecte el movimiento del rostro puede ser complejo. Existe la creencia común de que, una vez que el rostro pierde su simetría o movilidad, el daño es permanente. Sin embargo, la neurocirugía moderna cuenta hoy con herramientas avanzadas para “reconectar” tu expresión.
En Neurofacial, nuestra prioridad es transformar esa incertidumbre en un plan de acción médico basado en la restauración de la función nerviosa.
El entumecimiento ocurre cuando hay una interrupción en la señalización de los nervios que dan sensibilidad al rostro. Algunas de las causas clínicas más frecuentes que tratamos son:

Da sensibilidad a casi toda la cara, si es presionado por un vaso sanguíneo o estructura ósea, puede causar hormigueo o dolor punzante.

Cirugías de muelas del juicio o implantes pueden afectar ramas nerviosas periféricas, dejando una sensación de adormecimiento residual.

Pequeños crecimientos o quistes que, aunque no son cancerígenos, presionan los trayectos nerviosos conforme crecen.

Inflamaciones del nervio que, de no tratarse, podrían evolucionar hacia una debilidad muscular o parálisis.
Es vital diferenciar entre un episodio transitorio y un síntoma crónico. Si el entumecimiento en un lado de la cara persiste por más de 14 días, deja de ser una casualidad.
La persistencia de este síntoma es el indicador de que el nervio está sufriendo una agresión constante. Realizar una valoración especializada en este punto es crucial para evitar daños permanentes en la conducción nerviosa.

Permite ver el recorrido milimétrico de los nervios faciales

Detecta vasos sanguíneos oprimiendo nervios.

Encuentra alteraciones mínimas que no aparecen en estudios convencionales.
El entumecimiento es un lenguaje que tu cuerpo usa para pedir ayuda. No permitas que la incertidumbre aumente tu ansiedad; la información médica correcta es el primer paso hacia la recuperación.
Una valoración especializada, puede ayudarte a identidicar la causa y actuar a tiempo.
